miércoles, 21 de diciembre de 2016

Creo que me voy al Cuerpo de Marines...

'No supone una muestra de respeto decirle a alguien: 'No puedo imaginarme por lo que has pasado'. Hay que escuchar la historia de estas personas y tratar de imaginar lo que es vivirla, por difícil e incómodo que resulte.'

Phil Klay, veterano del Cuerpo de Marines de Estados Unidos.

Y así comienza Instrumental de James Rhodes. 

Sayat Nova...



Vuelvo de la filmoteca de ver Sayat Nova.

La belleza me pone muy cachondo, el misterio me pone muy cachondo, lo desconocido me pone muy cachondo, lo que no es posible palpar, lo imposible me pone muy cachondo.

No podía casi retener mi excitación en la sala, me hubiera masturbado frente a esa pantalla gigante llena de belleza imposible.

Pero la luz se enciende y llega lo conocido, mi excitación desaparece al instante.

Lo cotidiano me aburre, me desilusiona.

Ojalá pudiera largarme a Venecia, a esa Venecia de suelo rojo y paredes doradas.
A esa Venecia de mujeres poderosas y hombres débiles que sudan y gritan.

viernes, 2 de diciembre de 2016

La garganta en llamas...

Si no callara podría quemar a alguien con una sola palabra.

Pero callo y vuelvo a callar, y las llamas me queman la garganta hasta convertirla en cenizas.

Si soltará lo que pienso de cada ser humano que se cruza por mi vida, me vería rodeado de carbón, con manchas negras en mi cara, en mi cuerpo...

Sería una imagen tan bella veros arder.

martes, 25 de octubre de 2016

Noches de palizas...

La contradicción forma parte de nosotros, de lo humano.

Todo pensamiento se nutre del contrario.

Hoy voy a contradecirme.

Esta noche he visto sangre corriendo por venas ajenas a las mias.
He mirado a personas desconocidas, hasta unas horas, para obtener honestidad, rendición y emoción.

Estaba muy lejos, y de repente me han abierto en canal, han sacado mi corazón y lo han besado, acariciado y mimado. Me han dicho: 'tú no eres el único...'

Me han dado una paliza de emociones ante la cual solo me queda llorar...

Esos desconocidos tan conocidos, me han pateado de cariño.

Y aún así sigo esperando el final del mundo, como única alternativa solidaria de nuestra especie.

domingo, 16 de octubre de 2016

Ya has cumplido con tu deber social...

Pienso que ya he cumplido, ya he hablado, he sido simpático, social, divertido...
Ya he hecho el ridículo lo suficiente.

Ya no os necesito, no necesito vuestras miradas, vuestra compasión, vuestra aprobación, vuestra sabiduría, vuestra educación.

Ahora ya no necesito nada, solo un buen libro, una gran pantalla con un buen equipo de audio y montones de historias ajenas a mi, dispuestas a ser leídas, vistas y oídas. Lo demás casi que me es indiferente.

Esto pasa cuando te obligas a entrar en todo eso que está fuera, porque te sientes anormal, roto, estropeado, como si te faltara una puta pieza en la cabeza. Y al final descubres que no es a ti al que le falta la pieza, que no eres más anormal, roto o estropeado que cualquier persona que te habla de algo importantísimo para ella, pero que en realidad a ti te importa una auténtica mierda.

Y ya no quiero más caras desdibujadas a mi alrededor, más personas con olor a un perfume delicioso, pero que en el momento en que abren su boca dejan salir todo ese estiércol de pensamientos que les invade por dentro.

Fue divertido mientras duro.

Hasta nunca.

viernes, 30 de septiembre de 2016

Necesidad, profesión, actuación...

Trabajar, llamémosle así, eso supone que es lo que estoy haciendo ahora mismo, lo que he debido haber echo y lo que debería hacer.

Necesito la escena, necesito estar ahí, necesito reventar para luego recomponer los trozos esparcidos por el espacio, analizarlos y colocarlos en un lugar diferente en el que estaban.

Pero, ¿realmente esto es el teatro, la profesión?

'No soporto enfrentarme a una profesión marcada a partes iguales por el engreimiento y la imbecilidad. La humildad y la vanidad me dan el mismo asco. No me fío.' Angelica Liddell.

Exactamente no me fío, ni de mi mismo, ni de los que me rodean.

Pero soy un esclavo que trabaja por dinero.

Me cago en mis principios, en mi ética.

Y lo seguiré haciendo.

Leo una noticia: 'Solo 3 de cada 10 actores viven de su trabajo en España'. Y pienso, me parecen demasiados.

Sin verdad, sin implicación, sin compromiso, sin importancia...
Me parecen demasiados.


sábado, 24 de septiembre de 2016

Los 30...

Hace dos horas paso él día de mis 30 años...

Un día lleno de soledad, de muchos ¡¡FELICIDADES!!, pero aún así lleno de una inmensa soledad.

El hecho de que me deseen felicidad me hace gracia, yo que me cago en la felicidad continuamente porque es esa cosa inexistente, al menos para mi, incluso creo para muchos por más que sigan llamando con ese nombre a cualquier sensación de placer.

Reflexiono sobre el pasado y pienso en la vivido hasta esta nueva década... Y no me reconozco.

Ya no se quién cojones soy. Cada vez lo tengo menos claro porque ni yo mismo reconozco mis acciones.

Con menos ganas de hablar, aún menos de escuchar y mucho menos de interactuar en cualquier ceremonia social de más de tres personas.

Paso el día sin caricias, sin besos, sin pasión... Paso sin más.

Con una absoluta soledad mientras miro pinturas de Caravaggio en un libro y leo sobre su vida. Ese fue mi regalo, estaba entre echar en la mochila a Schopenhauer o Caravaggio, y me decidí por el segundo... Hoy no necesitaba más desilusión.

Hoy solo necesitaba luces y sombras... Y soledad.

Terminó el día con un Kebab, una fanta de naranja y patatas mal freídas con una salsa que aún se me repite.

Y eso es todo...

Si me hubieras visitado todo hubiera sido distinto. Un beso, un abrazo y una sonrisa tuya, eso hubiera sido un regalo maravilloso.

Te hablo y te intento invocar sin saber quién puedes ser.